El cernícalo primilla recupera terreno en Baena y alcanza una de sus mejores cifras de los últimos años

La localidad de Baena ha acogido este fin de semana una nueva jornada de anillamiento que se ha celebrado en el Silo y que ha demostrado que la colonia de cernícalo primilla en este municipio del Guadajoz atraviesa uno de sus mejores momentos de la última década.

Concretamente, se trata de una actividad que ha estado organizada por Groden- Ecologistas en Acción de Baena en colaboración con Grefa, que este año ha confirmado un importante incremento de ejemplares reproductores, tal y como ha explicado Francisco Ordóñez, portavoz de Ecologistas en Acción en Baena.

A este respecto, Ordóñez ha indicado que la colonia instalada en el Silo podría alcanzar entre 23 y 24 parejas reproductoras, frente a las 13 registradas el pasado año, lo que de confirmarse, pondría de manifiesto que se trata de la segunda mejor cifra desde que comenzó el proyecto de conservación hace 16 años.

El portavoz de los Ecologistas ha incidido en que el aumento de la población parece estar relacionado con las abundantes lluvias registradas durante los últimos meses, “que han favorecido la disponibilidad de alimento”, si bien “aunque el cernícalo primilla está considerado una rapaz insectívora, durante la época de cría incrementa el aporte de pequeños roedores, especialmente ratones y topillos, una fuente de alimento más energética para el desarrollo de los pollos”.

Ordóñez ha precisado que la jornada de anillamiento, desarrollada entre el 15 y el 20 de junio, ha permitido marcar a los ejemplares jóvenes y recopilar información esencial sobre sus movimientos migratorios, supervivencia y comportamiento reproductor, y ha destacado la importancia de estos estudios para conocer la evolución de la especie y realizar un seguimiento a largo plazo.

Además del crecimiento registrado en el Silo, los voluntarios han detectado la recuperación de parejas en otros enclaves históricos del casco urbano, como la iglesia de San Bartolomé, la zona de la Calle Llana y, especialmente, la torre de Santa María la Mayor, donde este año han vuelto a criar tres parejas después de dos temporadas sin presencia de la especie.

El Silo de Baena cuenta actualmente con alrededor de 138 nidales artificiales, de los cuales cerca de una veintena larga están ocupados por cernícalos primilla, si bien las fuertes tormentas de esta primavera obligaron incluso a recolocar varios nidos que habían sido desplazados por el viento.

Ordóñez ha subrayado que la conservación de esta especie depende en gran medida del mantenimiento de las colonias urbanas, ya que los antiguos cortijos de la campiña, tradicionalmente utilizados para la nidificación, han desaparecido o han sido transformados, y ha significado que “el cernícalo primilla forma parte de la identidad de nuestros pueblos y dibuja el perfil de nuestro cielo”, por lo que “mantener estas colonias es fundamental para asegurar su futuro”.

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