La araña roja y el gusano cabezudo, culpables del descenso de la producción de almendra en Córdoba

La campaña de recogida de la almendra ya ha comenzado en la provincia de Córdoba con una producción inferior a la prevista inicialmente. El presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, ha informado de que la cosecha se reducirá aproximadamente entre un 5 y un 10 por ciento debido, principalmente, al fuerte ataque de la araña roja, una plaga que se ha visto favorecida por la falta de materias activas disponibles para su control y por el aumento de sus generaciones durante esta campaña.
La proliferación de esta plaga ha provocado la caída prematura de hojas en numerosas plantaciones, con la consiguiente reducción de la cosecha actual, pero también con consecuencias para la próxima campaña, ya que el debilitamiento de los árboles puede comprometer su capacidad productiva. Por ello, Asaja Córdoba ha solicitado a la Junta de Andalucía y al Ministerio de Agricultura tratamientos excepcionales que permitan frenar el avance de la araña roja en los almendros afectados.
Las previsiones iniciales apuntaban a una campaña favorable, con una producción estimada de unas 11.000 toneladas de almendra en la provincia, lo que habría supuesto un incremento del 30 por ciento respecto al año anterior. Estas expectativas se sustentaban en las abundantes precipitaciones registradas durante el otoño, el invierno y el inicio de la primavera, que han permitido recuperar las reservas hídricas de los suelos y embalses tras varios años de sequía.
Además, el efecto de vecería del cultivo, unido a las malas campañas anteriores, hacía prever un repunte de la producción. Sin embargo, la evolución de las plagas ha reducido esas perspectivas y ha generado una importante preocupación entre los agricultores.
Junto a la araña roja, Asaja Córdoba ha alertado del avance del gusano cabezudo (Capnodis tenebrionis), una plaga que está provocando la muerte de numerosos almendros y una reducción progresiva de la superficie dedicada a este cultivo en la provincia. Según datos de la administración autonómica, Córdoba ha perdido más de 2.500 hectáreas de almendro en los últimos dos años debido a esta problemática.
Fernando Adell ha advertido de que esta situación “está acabando silenciosamente con las plantaciones de almendros en Córdoba” y ha reclamado medidas urgentes para evitar que continúe el deterioro del sector. Desde Asaja consideran necesario autorizar nuevas materias activas para combatir estas plagas y establecer ayudas específicas para los agricultores que han tenido que arrancar sus plantaciones.
La organización agraria recuerda que existen precedentes de ayudas similares en otros cultivos afectados por problemas sanitarios, como el mildiu en la viña o el algodoncillo en el olivar, ya que la proliferación de estas plagas está poniendo en riesgo la continuidad de muchas explotaciones.
Así, la campaña de recogida de almendra comienza en Córdoba con un escenario agridulce: unas condiciones meteorológicas que habían generado buenas expectativas, pero con la amenaza creciente de unas plagas que condicionan la producción presente y el futuro del cultivo.





