Un incendio en la finca Fuente de la Salud moviliza a seis bomberos en Baena

Un incendio registrado ayer martes en la finca rural Fuente de la Salud, en el término municipal de Baena, movilizó a un dispositivo compuesto por seis efectivos y cuatro vehículos de bomberos, que trabajaron durante varias horas para controlar y extinguir las llamas.
El primer aviso se recibió en torno a las 14.20 horas, momento en el que se puso en marcha el operativo de extinción. Uno de los principales factores de preocupación durante la intervención fue la proximidad del fuego a un hotel, circunstancia que obligó a extremar las labores de control para evitar que las llamas pudieran alcanzar las instalaciones.
Finalmente, el incendio pudo darse por extinguido aproximadamente a las 17.30 horas, después de que las llamas afectaran principalmente a una zona de pastos. A pesar de la proximidad del fuego al establecimiento hotelero, no se produjeron daños materiales de especial relevancia.
Durante los trabajos de extinción se emplearon alrededor de 7.000 litros de agua. Por el momento, se desconoce la superficie total que ha resultado calcinada, a la espera de que pueda realizarse una valoración más precisa de la zona afectada.
El suceso se produjo en una jornada en la que otro incendio casi simultáneo, registrado en la vecina localidad de Luque, concretamente en el paraje del Cerro del Algarrobo y en las cercanías del casco urbano, también mantuvo la atención de numerosos vecinos de Baena. El fuego, localizado en las inmediaciones de las antenas de telecomunicaciones, podía ser avistado desde distintos puntos de la localidad baenense, lo que generó preocupación entre muchos residentes.

Ambos incendios han puesto de nuevo el foco sobre el riesgo que supone la propagación del fuego en zonas rurales durante los meses de mayor peligro de incendios. La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) 112 recomendó en la tarde de ayer en redes sociales cerrar bien puertas y ventanas para evitar que el humo entrase en las viviendas. También aconsejó proteger sobre todo a niños, personas mayores, enfermos crónicos o con patologías respiratorias para evitar que se expongan al humo.





