Un estudio en la Cueva del Yeso de Baena descubre una nueva especie de crustáceo única en el mundo

La Cueva del Yeso de Baena ha vuelto a ser protagonista por un importante hallazgo científico. Los estudios realizados en el marco del convenio entre el Ayuntamiento de Baena y la Universidad de Córdoba (UCO) han permitido identificar una nueva especie de crustáceo isópodo, única en el mundo, que ha recibido el nombre de ‘Paratenoscia morae’, en homenaje al espeleólogo baenense José Antonio Mora.
Con motivo de su presentación, la alcaldesa, María Jesús Serrano, ha destacado que se trata de una noticia “positiva para el medio ambiente, para la biodiversidad y para Baena” y ha subrayado que “el Ayuntamiento trabaja para compatibilizar la futura apertura de la cueva con la protección de su patrimonio natural”.
Serrano ha insistido en que el Ayuntamiento no quiere acelerar la reapertura a costa de incumplir las medidas de protección ambiental y ha significado que “tenemos el deber de proteger nuestro patrimonio natural para el presente y las generaciones futuras”, así como ha estimado que la cueva podrá volver a reabrir sus puestas para los meses de noviembre o diciembre.
A este respecto, la primera edil ha recordado que los plazos han estado condicionados tanto por el trabajo científico como por las autorizaciones de la administración ambiental, y ha informado de que la previsión municipal es que las nuevas escaleras estén colocadas antes de que termine 2026, de manera que la cueva pueda volver a abrir sus puertas durante la campaña de invierno.
Con anterioridad a esta reapertura, el Ayuntamiento ha de trabajar para que la necesaria sustitución de las escaleras se ejecute entre octubre y noviembre, una obra que tuvo que retrasarse para respetar el periodo de reproducción de la colonia de murciélagos protegidos que habita en la cavidad.
La alcaldesa ha incidido en que la autorización ambiental establece que la cueva puede abrirse entre noviembre y marzo, bajo determinadas condiciones de visitas, iluminación y protección de la fauna. El objetivo municipal es que, una vez instaladas las nuevas escaleras y cumplidos todos los requisitos ambientales, la Cueva del Yeso pueda volver a recibir visitantes.
Por su parte, el profesor de la UCO y coordinador de los estudios, Alberto Redondo, ha señalado que el proyecto constituye un ejemplo de cómo “el turismo y el desarrollo” deben avanzar de forma sostenible y respetuosa con la naturaleza, al tiempo que ha insistido en que “para el estudio de la cueva se ha contado con especialistas en distintos ámbitos científicos, entre ellos el investigador Alberto Tinaut”.
En este sentido, Tinaut ha informado de que el pequeño crustáceo ya había sido observado anteriormente en la cavidad, pero no estaba correctamente identificado, si bien ha significado que “el estudio detallado de sus características ha permitido determinar que se trataba de una especie diferente a las conocidas hasta ahora”.
El investigador ha significado además que la Cueva del Yeso “todavía tiene sorpresas y nuevos descubrimientos relacionados con su biodiversidad por dar a conocer” y ha puesto de relieve “la importancia de la taxonomía, la disciplina científica encargada de identificar y clasificar las especies”.
Finalmente, Tinaut ha lamentado que “sea un ámbito que cuenta cada vez con menos especialistas pese a la creciente necesidad de conocer y proteger la biodiversidad” y ha insistido en que “cada nuevo hallazgo no supone el final de una investigación, sino que abre nuevas preguntas sobre el origen, evolución y distribución de las especies”.
Para este investigador y doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Granada, “la presencia en la Cueva del Yeso de Baena de una especie de estas características, junto a otros organismos que continúan siendo estudiados, refuerza el interés científico de la cavidad”.





