Restaurada una bula pontificia de 1726, joya histórica de la Hermandad del Corpus de Baena

La Real y Muy Antigua Hermandad Sacramental del Santísimo Corpus Christi de Baena ha culminado con éxito la restauración de una bula pontificia fechada en 1726, un documento único en la localidad que ha sido custodiado durante casi 300 años. La intervención, considerada uno de los grandes proyectos de la actual junta de gobierno, ha permitido recuperar y garantizar la conservación futura de esta pieza clave del patrimonio religioso y cultural baenense.
Las bulas son documentos emitidos por el Santo Padre mediante los cuales se conceden privilegios, indulgencias o prerrogativas. En este caso, el documento entregado por el papa Benedicto XIII establece la adhesión de la hermandad baenense a la Archicofradía del Santísimo Sacramento de Sopra Minerva, fundada en 1539 por el papa Paulo III, otorgándole así todas las gracias e indulgencias vinculadas a dicha institución.
El hermano mayor del Corpus, Adrián González Luna, ha subrayado la relevancia de esta intervención, destacando que “es nuestra responsabilidad legar este documento a las próximas generaciones en el mejor estado posible, pues es historia viva de nuestra hermandad y del patrimonio de Baena”.
La restauración ha sido llevada a cabo por la especialista en conservación de bienes culturales, Mª Inmaculada Carrasco Pleguezuelo, quien ha trabajado durante más de dos meses en un minucioso proceso técnico. La bula presentaba un estado delicado debido a la acción de insectos xilófagos, la humedad, los cambios bruscos de temperatura y un antiguo enmarcado afectado por carcoma, lo que obligó a retirarla del culto.
Entre las actuaciones realizadas destaca una limpieza acuosa tras comprobar la estabilidad de las tintas, mediante la cual se eliminaron productos de degradación responsables del amarillamiento y la acidificación del papel. Para ello, el documento fue sumergido en agua protegido entre láminas de poliéster que facilitaron su manipulación.
Posteriormente, se llevó a cabo un proceso de desacidificación con hidróxido cálcico para neutralizar los ácidos presentes y prevenir su futura aparición. También se optó por no aplicar blanqueo químico, al considerarse un tratamiento agresivo que podría acelerar el deterioro del soporte.
Las zonas dañadas fueron tratadas mediante la reintegración del soporte con papel de características similares, unido con adhesivos neutros y reversibles. Asimismo, se repararon desgarros con papel tissue y se reforzaron áreas debilitadas, especialmente en dobleces y bordes.
Debido a la fragilidad del documento, se procedió a su laminación con papel japonés, aportando consistencia y permitiendo su manipulación sin riesgo. El proceso concluyó con la eliminación de deformaciones, la reintegración cromática en las zonas intervenidas y el montaje sobre un soporte de conservación con materiales de calidad museo.
Según la restauradora, las tintas originales no han sufrido alteraciones durante la intervención, lo que garantiza la autenticidad del documento. Finalmente, se han establecido una serie de recomendaciones para su conservación preventiva, como evitar la exposición directa a la luz solar, mantener condiciones estables de temperatura y humedad, y emplear iluminación sin radiación ultravioleta.
La bula restaurada se presenta ahora como un testimonio recuperado de la historia de la hermandad y un ejemplo del compromiso con la preservación del patrimonio histórico de Baena.





