Comienza la vendimia 2026 en la DOP Montilla-Moriles con buenas perspectivas y una excelente calidad de la uva

El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles ha anunciado oficialmente el inicio de la campaña de vendimia 2026 en su marco. Esta labor tradicional marca de nuevo el comienzo de una de las recolecciones de uva más tempranas de toda Europa Continental.
El “pistoletazo de salida” ha tenido lugar con el corte de los primeros racimos en parcelas de variedades tempranas de uvas blancas Moscatel y Sauvignon Blanc, cuya recogida sirve como preámbulo para la posterior recolección escalonada de la variedad autóctona, Pedro Ximénez, la más extendida en este marco vitivinícola.
Por su parte, el comienzo de la vendimia en los diferentes viñedos de Baena no se producirá hasta la próxima semana, “arrancando con la recogida de una pequeña producción de la variedad Verdejo que ya se encuentra a punto de alcanzar su grado óptimo de maduración”, según han informado a Televisión Baena desde Bodegas ‘Jesús Nazareno’; mientras que a la variedad PX “aún le quedan algunos días más de maduración”, condicionando su recogida a la evolución de las temperaturas en las próximas semanas.
Por otro lado, desde la vitivinícola baenense también han indicado que “en esta vendimia no se va a recolectar uva tinta, debido a su escasa producción en la localidad”, aunque si aclaran que en su bodega “hay todavía una importante cantidad de vinos tintos disponibles para la venta”.
A nivel general, las primeras valoraciones técnicas y de seguimiento en campo realizadas por el Consejo Regulador reflejan unas perspectivas optimistas, ya que tras una campaña anterior caracterizada por un menor volumen de cosecha que se situó en los 20 millones de kilos de uva, para esta nueva campaña se estima un aumento significativo de la producción, previéndose un incremento de entre el 35% y el 45% respecto a la cosecha precedente.
Desde la DOP Montilla-Moriles destacan la “excelente sanidad y calidad actual del fruto en toda la zona de producción” y subrayan que “las condiciones climatológicas registradas a lo largo del ciclo vegetativo han favorecido el desarrollo óptimo del viñedo, dando como resultado un estado sanitario impecable, libre de plagas y enfermedades criptogámicas, así como un equilibrio perfecto de maduración”.
Por todo ello, en el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles afrontan este periodo “con ilusión y máxima responsabilidad, reconociendo el esfuerzo, dedicación y rigor de nuestros viticultores, enólogos y bodegueros”, asegurando que “su labor coordinada, sumada al riguroso control de origen y de la calidad, desplegado por el personal del Consejo Regulador en lagares y bodegas, garantiza la excelencia de los vinos y vinagres protegidos”.





