La RAIF recuerda las buenas prácticas agrícolas para garantizar una vendimia de calidad

Con el inicio de la vendimia, la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) ha recordado la importancia de aplicar buenas prácticas agrícolas durante la recolección para preservar la calidad sanitaria de la uva y evitar que frutos deteriorados lleguen a la bodega.
La entidad destaca que la vendimia supone una fase decisiva dentro del ciclo del cultivo y que, en el marco de la Producción Integrada, debe desarrollarse siguiendo los principios de la Gestión Integrada de Plagas. Para ello, recomienda realizar una revisión exhaustiva de las parcelas en los días previos a la recolección, prestando especial atención a racimos con podredumbres, daños provocados por insectos o aves, bayas rajadas y zonas con mayor humedad o antecedentes de problemas sanitarios.
La eliminación de los focos más afectados, cuando sea posible, ayuda a reducir el riesgo de contaminación de la uva sana durante la recolección y el transporte. Asimismo, la RAIF insiste en que la manipulación de la uva debe realizarse con el máximo cuidado para evitar golpes y roturas que favorezcan el desarrollo de microorganismos y aceleren el deterioro del fruto.
Entre las principales recomendaciones figuran el uso de recipientes limpios y en buen estado, evitar la compactación excesiva de los racimos, reducir el tiempo que la uva permanece en el campo, especialmente en jornadas de altas temperaturas, y agilizar el transporte hasta la bodega.
La higiene de cajas, remolques, vendimiadoras, tolvas y demás equipos utilizados durante la campaña también se considera una medida preventiva esencial, ya que la presencia de restos vegetales o de mosto puede aumentar el riesgo de contaminación de la cosecha.
En cuanto a la protección fitosanitaria, la RAIF recuerda que cualquier tratamiento previo a la vendimia debe estar plenamente justificado, respetar la normativa vigente y cumplir los plazos de seguridad. Además, subraya que en Producción Integrada solo deben emplearse productos autorizados y siempre tras una valoración técnica de la situación del cultivo.
Una vez iniciada la vendimia, el objetivo principal es conservar la calidad de la uva hasta su recepción en bodega. La RAIF concluye que una adecuada revisión sanitaria de las parcelas, una manipulación cuidadosa, la limpieza de los equipos y una correcta gestión del tiempo son claves para obtener una cosecha más sana y de mayor calidad, recordando que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para culminar con éxito el trabajo realizado durante toda la campaña.





