ASAJA Córdoba advierte de los riesgos del calor durante la campaña de cosecha y pide extremar la prevención en el campo

La organización agraria ASAJA Córdoba ha advertido, a través de una nota de prensa, de los riesgos del calor durante la campaña de cosecha y pide extremar la prevención en el campo, teniendo en cuenta que las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) apuntan a un verano con temperaturas por encima de lo normal en toda España.
En este sentido, ASAJA recuerda “la importancia de proteger la salud de agricultores, ganaderos y trabajadores del campo” ya que la campaña de cosecha arranca marcada por un escenario climático especialmente exigente con previsiones para los meses de junio, julio y agosto de que la temperatura media se sitúe en el tercio superior en toda España, es decir, por encima de los valores habituales para la época.
Esta previsión afecta de forma directa al campo, donde miles de agricultores, ganaderos y trabajadores desarrollan su actividad al aire libre, muchas veces durante las horas de mayor exposición solar.
Asimismo, desde ASAJA, recuerdan que el calor extremo es un riesgo laboral y sanitario que puede tener consecuencias graves si no se adoptan medidas preventivas, por ello insiste en la necesidad de “planificar las tareas, adaptar los horarios y evitar, siempre que sea posible, los trabajos más pesados en las horas centrales del día”.
Otro aspecto importante que destacan desde ASAJA es que “el estrés térmico no depende únicamente de la temperatura ambiente, sino que también influyen la humedad, la radiación solar, la velocidad del aire, la intensidad del esfuerzo físico, la duración de la jornada y la ropa de trabajo utilizada”.
Por ello, entre las “principales recomendaciones preventivas” figuran, además de ajustar las jornadas laborales a las horas más frescas del día, beber agua con frecuencia, incluso aunque no se tenga sed; evitar el consumo de cafeína o bebidas muy azucaradas; realizar descansos periódicos en zonas frescas o a la sombra; utilizar ropa ligera, transpirable y de colores claros; y prestar especial atención a los síntomas de alarma.
Finalmente, advierten sobre posibles señales de estar sufriendo un golpe de calor, como la confusión, la desorientación, la piel caliente y seca, el pulso rápido, las náuseas, el dolor de cabeza intenso o la pérdida de consciencia.





