Asaja Córdoba denuncia un incendio de olivar en Baena por la obligación de la PAC de mantener la cubierta vegetal

Asaja Córdoba ha alertado de que la obligación de la PAC de tener que dejar la cubierta vegetal en el terreno pone en riesgo a los olivares de la provincia por peligro de incendio, como así ha ocurrido recientemente en Baena y, en lo que va de verano, también en Santaella, ardiendo entre ambos siniestros numerosas hectáreas de olivar debido a esta circunstancia.
A través de una nota de prensa, Asaja Córdoba explica que el año pasado ya ardió también otro olivar en Montoro por este mismo motivo, pero añade que “este verano es más complicado aún porque la primavera ha sido de abundante agua, lo que ha llevado a que haya mucha hierba, elevando el material combustible”.
Ello, unido a que no se puede incorporar la hierba al terreno y a que solo se permiten aperos como desbrozadoras que funcionan por fricción y choque, ocasionando chispas al rozar con las piedras, supone que se convierta en “un caldo de cultivo idóneo para provocar más de un incendio en los olivares”.
Asaja Córdoba ya realizó alegaciones a esta normativa el año pasado, cuando también salieron ardiendo varios olivares y aunque se aprobó para 2026 la eliminación de las cubiertas en periodo estival para secano, la organización agraria demanda la necesidad de que se aplique desde ya, también en regadío y a partir de marzo en lugar de junio.
En este sentido, la organización agraria lamenta que “la lenta burocracia hace que puedan arder los olivares”, por lo que reclama medidas urgentes a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía y al Ministerio de Agricultura para que autoricen de forma urgente la eliminación de las cubiertas en los cultivos leñosos ya que, “la nefasta PAC que nos han impuesto, su excesiva burocracia, su falta de simplificación, sus absurdas y antiagronómicas obligaciones basadas en prejuicios ideológicos sin rigor científico y su reducción de presupuesto, están ocasionando serios daños a los agricultores y ganaderos”.
Prueba de ello es esta situación, que “ahora puede incluso ir a más de no cambiar y puede acabar con los olivares causando daños irreversibles por incendios” concluyen desde Asaja Córdoba.





