Los tambores y las candelas desafiaron a la lluvia por San José

Mirando al cielo. Así transcurrió la jornada en Baena para los cientos de tamborileros, hombres, mujeres y niños, que deseaban poder tocar sus cajas en la mágica noche de la víspera de San José. Una noche que en esta localidad se vive de una forma especial y en la que esta antiquísima tradición se lleva con mayúsculo orgullo y pasión.
Este año, debido a la incesante lluvia, no pudo verse desde muchos días atrás, el ir y venir de baenenses en busca de nuevos parches o camino de los “cuartelillos” con el tambor en las manos para las reuniones ante las prensas para apretar los tambores y disfrutar de las tertulias semanasanteras, aunque no obstante, se han celebrado y disfrutado con la esperanza de que el agua diera por fin una tregua.
En esta víspera del día del padre el tambor es el protagonista indiscutible. Los tamborileros, ataviados en esta noche con ropa de calle, no siguen un recorrido establecido ni están sujetos a normas establecidas ni protocolos. En solitario o en grupos, se unen y recorren las calles del casco antiguo tocando los tambores: el toque de calle, de procesión o los redobles inundaron en la tarde-noche del martes el corazón de Baena.
Es tal la pasión hacia esta singular noche de San José, que son numerosos los ciudadanos que, incluso viviendo fuera de Baena, acuden puntualmente año tras año a esta cita ansiosos por disfrutar de este día y en los últimos años, son también numerosos los tamborileros de otras localidades los que se desplazan, durante horas incluso, para compartir jornada. El toque del tambor estuvo autorizado desde el mediodía del 18 de marzo hasta las siete de la mañana del día 19.
Desde hace unos años, el Ayuntamiento trabaja para que la tradición de los candelorios no se pierda y cada vez hay más vecinos que trabajan también de forma incansable para dar vida a esta bonita costumbre. Así, el martes, a la caída de la tarde los candelorios tomaron protagonismo y a partir de las ocho se hizo una inauguración oficial en la Plaza de la Constitución a la que acudió una amplia representación municipal.
Ya en el día de ayer, el 19 de marzo, tuvo lugar la tradicional Eucaristía en la iglesia de Guadalupe y posterior procesión con la talla de San José por las calles de Baena.





