Las lluvias no alivian todavía la preocupante situación de los pantanos cordobeses

Las necesarias lluvias para el campo y para las reservas de agua de los embalses se han hecho de rogar a lo largo de este año y ahora, a las puertas de despedirlo, están llegando de manera importante con el paso de diferentes borrascas desde que comenzó el mes de diciembre.

Así ha ocurrido en Baena donde, desde el día 3 de diciembre hasta hoy, se han recogido más de 90 litros por metro cuadrado (l/m2) superando, solo en estos 12 días, el acumulado de lluvias registrado desde que el 1 de septiembre comenzó el actual año agrícola, que era de 64,7 l/m2.

Pero el agua caída no es, por el momento, suficiente para que los pantanos de la provincia de Córdoba aumenten sus reservas, que se encuentran al 15,86% de su capacidad, mientras que en el total de la cuenca del Guadalquivir se eleva al 21,14%. Es más, el agua acumulada apenas se ha incrementado en Córdoba un 1% con respecto a finales del mes de noviembre y en toda la cuenca solo ha crecido un 6,7%.

De acuerdo a la información oficial que consta en el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), en la provincia de Córdoba hay actualmente 484,3 hectómetros cúbicos (hm3) de agua embalsada, muy por debajo de los 3.318 de su capacidad máxima.

En el caso concreto del pantano de Vadomojón, la situación actual sigue siendo alarmante y nunca vista hasta ahora, ya que apenas supera el 8% de su capacidad (8,12%), contado con un volumen embalsado de 12 hm3 sobre los 163 de su capacidad máxima.

Hace justo un año, la situación era un poco más favorable con 31 hm3 de agua embalsada que suponía el 21,23% de su capacidad. Un porcentaje, no obstante, muy por debajo de la media de los últimos diez años en esta misma época del año, que está situada en el 50,82%, con 74 hm3 embalsados.

Ante esta situación generalizada en los embalses de la provincia, entidades como Asaja Córdoba ya han asegurado que, “hasta primeros del próximo año, las lluvias tendrían que dejar cerca de 300 litros de agua por m2 para que su efecto se notara realmente, pues el abanico actual de precipitaciones en la provincia está entre los 60 y 120 l/m2”.

Por su parte, ante estas últimas lluvias el secretario general de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), ha apuntado que “sirven básicamente para saturar el suelo”, pero ha precisado que en el caso de los embalses “todavía no se ha notado prácticamente nada, por lo que tiene que seguir lloviendo mucho más para que entre agua de forma significativa”.

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