El campo se moviliza contra el aumento de los costes y reclama rentabilidad para el olivar

El campo ha vuelto a alzar la voz este miércoles, 28 de octubre, para reclamar medidas que garanticen la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas. Las movilizaciones, con una tractorada en Madrid, ponen el foco en el incremento de los costes de producción, los precios que perciben los agricultores y el futuro de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC).

Desde ASAJA Córdoba han salido 100 tractores para participar en esta jornada reivindicativa, en la que el sector reclama soluciones ante las dificultades económicas que atraviesan numerosas explotaciones. Los agricultores denuncian el encarecimiento del gasóleo, los fertilizantes, la energía y otros insumos esenciales, unos gastos que reducen los márgenes de beneficio y ponen en riesgo la continuidad de muchas explotaciones familiares.

La protesta adquiere una especial relevancia en municipios como Baena, donde el olivar constituye uno de los principales pilares económicos y sociales. El cultivo del olivo no solo define el paisaje de la localidad, sino que genera empleo y actividad en toda la cadena productiva, desde la recolección de la aceituna hasta su transformación en aceite y posterior comercialización.

En plena campaña de recogida de aceituna, los costes de producción y la evolución de los precios en origen vuelven a situarse entre las principales preocupaciones de los olivareros. La rentabilidad depende de factores como el precio de la aceituna, la mano de obra, el combustible, los fertilizantes y las características de cada explotación, especialmente en el caso del olivar tradicional.

En una localidad con una importante tradición olivarera y vinculada a la Denominación de Origen Baena, las dificultades del campo repercuten también en las cooperativas, las almazaras, el empleo temporal y numerosos negocios relacionados con la actividad agrícola.

Entre las principales reivindicaciones de las organizaciones agrarias figuran la puesta en marcha de medidas para reducir los costes, unos precios que permitan cubrir los gastos de producción, el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria y una PAC con financiación suficiente para garantizar el futuro del sector. También reclaman condiciones comerciales equitativas frente a las importaciones de terceros países y una reducción de la burocracia.

La movilización del 28 de octubre vuelve a poner sobre la mesa una preocupación compartida por agricultores de toda España: la necesidad de que producir alimentos sea una actividad rentable y permita vivir dignamente del trabajo en el campo.

Comparte esto:

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *