La iglesia de San Francisco inicia su restauración con un llamamiento a la colaboración de los baenenses

La restauración de la iglesia de San Francisco de Baena ya está en marcha. Los trabajos comenzaron hace aproximadamente dos semanas con la intervención en la capilla de San Antonio y su sagrario, dentro de un ambicioso proyecto de recuperación y puesta en valor de uno de los templos más queridos por los baenenses.

Dada la envergadura de la actuación, con un presupuesto superior a los 250.000 euros, el Consiliario, Francisco Flores, y los hermanos mayores de las cofradías de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Javier Valbuena, y Nuestro Padre Jesús del Huerto y San Diego, Raúl Peña, han hecho un llamamiento a la ciudadanía para que se implique económicamente en la recuperación del templo.

De esta forma, el Consiliario, ha explicado que se trata de una “gran noticia” para Baena, especialmente después de años en los que se ha venido trabajando para hacer posible la intervención, y ha detallado que “la actuación en la capilla de San Antonio se encuentra ya aproximadamente al 95 por ciento de su ejecución”.

Flores ha indicado que “los trabajos se están desarrollando bajo el criterio de mínima intervención, con prioridad para la conservación de los elementos originales y evitando modificar aquellos que se encuentran en buen estado” y ha especificado que “durante esta primera fase se han protegido el retablo y el pavimento y se han realizado labores de limpieza y consolidación, eliminación de morteros deteriorados, tratamiento de grietas y fisuras y recuperación de la pintura mural, especialmente en la parte exterior de la capilla, que presentaba un mayor deterioro”.

Asimismo, el Consiliario ha significado que uno de los hallazgos positivos ha sido “comprobar que el zócalo de mármol de Cabra se encuentra en un estado prácticamente perfecto, salvo algunos daños puntuales”, así como se han descubierto “elementos constructivos que pueden aportar nuevos datos sobre la historia del edificio, como un antiguo vano con jambas de sillares y un arco de medio punto que podría corresponder a una antigua comunicación entre espacios de la primitiva iglesia”.

El proyecto de esta primera fase, valorado en torno a 250.000 euros, supone una cantidad que las cofradías consideran difícil de afrontar únicamente con sus propios recursos, de ahí que se solicite ayuda tanto a las distintas administraciones como al pueblo de Baena, de ahí que se haya habilitado un número de Bizum, el 15005, además de una cuenta bancaria para recibir donaciones (ES56 30 89 82 04 1720 6783 2028).

Por su parte, Valbuena, ha destacado el trabajo que ya están realizando las hermandades y cuadrillas de la cofradía para contribuir económicamente al proyecto, y ha insistido en que están “muy ilusionados con este proyecto”, subrayando que la iglesia “es de todos y entre todos tenemos que hacer posible que más pronto que tarde sea una realidad la restauración del templo”.

El hermano mayor de la Cofradía de Jesús Nazareno, ha avanzado que las dos cofradías están estudiando y preparando nuevas actividades destinadas a recaudar fondos, si bien ha reconocido que “estas iniciativas no serán suficientes para afrontar por sí solas el coste de la intervención”, de ahí que haya apelado “a la implicación de los cofrades y de toda la ciudadanía”.

De otro lado, Peña ha recordado que el presupuesto inicial puede variar a medida que avancen los trabajos, especialmente teniendo en cuenta las características y el estado de conservación del templo, y ha subrayado que “la humedad es uno de los principales problemas”.

El responsable de la Cofradía de Jesús del Huerto ha afirmado que “la actuación no se limita a una cuestión estética” y ha lamentado “el deterioro del mortero original que, unido a la humedad por capilaridad, ha provocado daños progresivos en distintas zonas del templo”. “La iglesia, construida en el siglo XVIII, cuenta principalmente con muros de mampostería y morteros de cal que, con el paso del tiempo, se han ido degradando”.

Además de las actuaciones visibles, será necesario estudiar otros elementos del edificio, entre ellos los tejados, que llevan años sin recibir una revisión en profundidad, así como instalaciones eléctricas y otros elementos incorporados durante décadas que no se corresponden con la configuración original del templo.

Finalmente, Peña ha recordado que “la última gran intervención en San Francisco se produjo a comienzos de los años 80 y contó entonces con una importante contribución popular” y ha mostrado su seguridad de que “la gente de Baena va a colaborar y se va a ilusionar también con este proyecto”.

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