Ecologistas en Acción denuncia falta de transparencia en un proyecto ambiental del arroyo Carrasco

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha sido señalada por presunto incumplimiento de la Ley 19/2013 de Transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno tras la publicación, el pasado 1 de abril de 2026, de un anuncio en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El anuncio informaba sobre la apertura de un periodo de información pública para la solicitud de autorización de labores de desbroce de herbáceas y retirada de sedimentos, arrastres y restos vegetales en el cauce del arroyo Carrasco, ubicado entre los términos municipales de Baena y Valenzuela.

Según la normativa vigente, toda la documentación técnica asociada al expediente debería estar disponible desde el mismo día de su publicación en las sedes electrónicas del organismo y de los ayuntamientos implicados. Sin embargo, diversas entidades denuncian que dicha información no ha sido publicada en ninguna plataforma digital.

El propio anuncio del BOE indica que la documentación solo puede consultarse de forma presencial en la Comisaría de Aguas, Servicio de Estudios Medioambientales, en la Plaza de España de Sevilla, en horario de oficina. Esta circunstancia obliga a los interesados a desplazarse físicamente, algo que las organizaciones consideran “insólito” en el contexto actual de administración electrónica.

Ante esta situación, el colectivo GRODEN-Ecologistas en Acción solicitó formalmente el acceso al expediente y su inclusión como parte interesada en el procedimiento. Tras varias peticiones, finalmente recibieron la documentación técnica.

Desde el colectivo han manifestado su rechazo a lo que califican como una actuación “arbitraria e ilegal” por parte de la Administración, alertando además de que este tipo de prácticas se están volviendo cada vez más frecuentes. También señalan la existencia de antecedentes similares en otras administraciones públicas, incluida la Junta de Andalucía y varios ayuntamientos.

El arroyo Carrasco y su entorno constituyen un enclave de gran valor ecológico, especialmente para aves esteparias. Especies como el sisón, la avutarda, la calandria, el aguilucho cenizo, el triguero o el alcaraván habitan en esta zona. Por ello, los ecologistas insisten en la necesidad de evaluar con rigor el posible impacto ambiental de las actuaciones previstas sobre la biodiversidad del área.

Comparte esto:

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *