El pregón de Semana Santa en Baena une ‘ciencia, cruz e igualdad’ bajo un mensaje de emoción y fe

Bajo la emoción contenida de una tradición que renace cada primavera, el pregón de la Semana Santa de Baena 2026 se ha alzado como un canto profundo de amor a Jesús del Prendimiento. El pregonero, catedrático e investigador, José Rafael Ruiz Arrebola, ha ofrecido un canto en el que la fe y la ciencia han dejado de mirarse a distancia para darse la mano en un diálogo ineludible, revelando que ambas, lejos de oponerse, comparten la misma búsqueda de verdad, sentido y esperanza.
Ruiz Arrebola ha dicho que “la ciencia nos explica cómo el silencio aumenta la percepción de cada sonido, pero solo la fe sabe por qué cuando el tambor suena solo, el corazón late distinto y el alma entiende que algo mágico está pasando”. “En Baena vemos cómo ciencia y fe no se excluyen, sino que se necesitan”.
En opinión del pregonero, “cuando el conocimiento se detiene ante el misterio, es cuando dialogan la ciencia, la historia y la fe. La ciencia nos muestra el cómo, la historia nos describe el porqué, y la fe nos enseña a mirar más allá de lo visible sin dejar nunca de asombrarnos”.
A lo largo del pregón, el investigador de la Universidad de Córdoba, ha tenido palabras de recuerdo y homenaje a su padre quien, junto a Vicente Mejías y ‘El Rubio’, “entre cafés y pañuelos arrugados”, tejieron el “renacer del Prendimiento y de toda la Cofradía” algo que no fue fácil, pero que “hicieron con corazón y convicción”.
Ha sido una alocución atípica, en la que el pregonero no ha seguido la normal cronología de la Semana Santa baenense, sino que ha dejado que sus palabras fluyan desde su memoria, “entrelazándola con la huella imborrable” de su padre y siguiendo las emociones que lo marcaron de niño. “En mi casa, la Semana Santa no era un pasatiempo, era un compromiso”, ha afirmado.
No ha faltado en estas sentidas palabras la reivindicación de la ‘igualdad’ ya que “en estos días sagrados, todos caminamos con el mismo polvo en los pies y la misma emoción en el pecho” y ha despertado el aplauso de los asistentes al asegurar que “la fe no entiende de pasaportes y el tambor no necesita traductores”.
También ha habido palabras de agradecimiento y reconocimiento a las mujeres baenenses, “que no solo están presentes” sino que “caminan al frente, redoblan, portan, organizan, pregonan, dirigen, rezan y sostienen con la misma pasión con la que antes soñaban desde la acera”.
Antes de comenzar el Pregón, las turbas de judíos de la cola blanca y de la cola negra, han recibido de manos del presidente de la Fundación Machado, Antonio Zoido, el premio al reconocimiento del valor patrimonial de rituales pasionistas andaluces enmarcado dentro de los Premios Demófilo a las Artesanías y Labores Tradicionales de la Semana Santa.

El presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan Carlos Roldán, ha dicho que el toque del tambor es hoy “tradición familiar y rito que nos define como pueblo” y ha incidido en que este premio es “una muestra de orgullo y responsabilidad porque reconoce un patrimonio material, pero también, humano, reconoce el valor antropológico y cultural de una tradición que ha sabido mantenerse viva con el paso de las generaciones”.
Finalmente, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, ha mostrado su satisfacción por este reconocimiento a las turbas de judíos y a este “cofrade singular y único, que nos hace ser diferentes” y ha dicho que el judío “forma parte de una manera de sentir y vivir la Semana Santa”.





