La Junta incluye a Baena en un proyecto piloto para reducir el absentismo escolar en zonas desfavorecidas
La localidad de Baena es uno de los cuatro municipios cordobeses, junto a Puente Genil, Palma del Río y Peñarroya-Pueblonuevo, además de los barrios de Las Moreras, Las Palmeras y Sector Sur, de la capital cordobesa que la Junta de Andalucía ha incluido en un proyecto piloto para reducir el absentismo escolar entre menores residentes en zonas desfavorecidas.
En este sentido, la delegada de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía en Córdoba, Mª Dolores Sánchez, ha explicado que “este proyecto para apoyar y mejorar los procesos de inclusión en familias con hijos en situación de riesgo de absentismo y fracaso escolar”, se enmarca dentro del Programa de Estrategias y Acciones en zonas desfavorecidas de Andalucía, conocido como Plan ‘Popi’.
Se trata de una iniciativa de la Junta apoyada con fondos Next Generation de la Unión Europea, con un tiempo de duración de 9 meses y destinada a las familias de 164 menores cordobeses en situación de absentismo escolar con las que cada ayuntamiento va a trabajar para mejorar las condiciones de vida de las familias beneficiarias del ingreso mínimo vital y que pertenezcan al sistema educativo.
Para ello, cuentan con una financiación de 1.693.000 euros, del total de 15 millones que la Junta ha destinado para toda Andalucía, recibiendo el Ayuntamiento de Córdoba 987.382 euros para sus tres proyectos y el resto del presupuesto de la provincia se ha repartido entre Baena, Palma del Río, Peñarroya-Pueblonuevo y Puente Genil, a través de una subvención otorgada a la Diputación.
Las estrategias y acciones para mejorar la inserción de estas familias se llevarán a cabo con los equipos de acompañamiento familiar de los ayuntamientos que, desde finales de junio, están en contacto con las familias seleccionadas para empezar a trabajar con ellas. Las conclusiones del estudio se presentarán en el mes de noviembre.
Entre los profesionales que se incorporan a la iniciativa hay educadores sociales, psicólogos, monitores, técnicos para necesidades educativas especiales, técnicos de inserción sociolaboral y técnicos de intervención, que se encargarán de llevar a cabo talleres y actividades de seguimiento en cuatro líneas de trabajo. En concreto, con las familias, los menores, los adultos y de coordinación de la acción tutorial con el centro educativo correspondiente y los Servicios Sociales.





